¿Qué son las Flores Preservadas?
Las flores preservadas que utilizamos han sido sometidas a un proceso en el que se reemplaza la savia y el agua de la flor por líquido preservante que la convierte en una flor 100% natural sin necesidad de luz, agua y sin apenas cuidados. No son flores secas, pues el tratamiento es totalmente diferente.
¿Puedo Transformar un Ramo Natural en Preservado?
Si lo que quieres es transformar un ramo fresco, ya montado, en preservado, la respuesta es no. Las flores que se preservan se cogen en el momento exacto en el que están predispuestas a absorber el líquido preservante y así mantener su forma más fresca; si no, el proceso no funcionaría. Otra opción sería crear un ramo de flores preservadas lo más parecido al natural, siempre teniendo en cuenta que, aunque cada vez el abanico de flores bien preservadas es cada vez más grande, no todas las flores, por su follaje, por su pétalo, tamaño o forma, están predispuestas a que su resultado sea igual de fresco y bonito que en natural.
Se Pueden Teñir
Sí, algunas de ellas se tiñen porque en el proceso pierden color, o bien, porque queremos conseguir otro color o matiz. Hay dos métodos para esto: a través de adsorción o con unos esprays especiales con base acuosa con los que se pueden conseguir tonos preciosos.
Una Buena Inversión
Gracias a su prolongada durabilidad en comparación con las flores naturales, las flores preservadas resultan ser una opción más rentable a largo plazo. Aunque inicialmente un ramo de flores preservadas pueda tener un costo superior al de uno de flores naturales, si calculas la duración de ambos, verás que resultan ser una inversión más económica.
Debido a su extensa duración en comparación con las flores naturales, las flores preservadas se presentan como una elección más rentable a largo plazo. A pesar de que el precio inicial de un ramo de flores preservadas puede ser más alto que el de uno de flores naturales, al considerar la duración de ambos, te darás cuenta de que se convierten en una inversión más económica y a largo plazo. Sin olvidar nunca que cada una de ellas, natural o preservada, tiene su propio encanto y dependiendo de para que la busques o el efecto será más adecuado utilizar una u otra.
¿Cuánto Duran?
Pueden durar meses o incluso años. Este método tiene como objetivo principal garantizar la durabilidad máxima de la flor, conservando en la medida de lo posible sus características naturales, las cuales solo se ven afectadas por la exposición solar, la humedad y el polvo. Con el paso de los meses o años y la exposición a la luz, los colores tienden a desvanecerse; los tonos fuertes se oscurecen, mientras que los colores claros pueden amarillear. Manteniéndolas alejadas de la luz directa, prolongarás el color de las flores. El exceso de humedad también puede desgastarlas y ablandarlas; en este caso, puedes secarla con un secador a una distancia no menor de 30 cm y secar bien el tallo con un paño. En cuanto al polvo, es conveniente utilizar un secador para evitar que se incruste entre los pétalos; esto podría agregarle peso a la flor y dañarla.
Mantenimiento Mínimo:
- No regarlas ni ponerlas en agua.
- Evita presionar o doblar los pétalos, hojas o flores, son elementos naturales y delicados.
- Evita una exposición directa y prolongada a la luz solar, ya que esto puede ocasionar daños y un deterioro acelerado.
- Evita exponer las flores en ambientes con alta humedad.
- Destinadas para disfrutarlas sólo en espacios interiores.
- Desempolva regularmente con un secador a una distancia prudente.
¿Son Flores Tóxicas?
Se suele creer que la flor preservada, al haber experimentado un proceso en el que se ha modificado su estado con productos, puede representar un riesgo para la salud, pero esto no es correcto. Se trata de un producto seguro para estar en contacto tanto con mascotas como con personas y sin ningún riesgo para la salud.